Huevos fritos: Para principiantes

Una forma fácil y sencilla de cenar riquísimo con un rápido y delicioso manjar es preparando huevos fritos acompañados con papas fritas cortadas en cuadraditos o en finísimos bastones bien dorados, y por qué no con una ensalada rápida de verduras frescas.

Si bien los huevos fritos son los rápidos clásicos del buen paladar tradicional, es necesario conocer algunos trucos para que salgan perfectos y no se rompan, que tengan los bordes crujientes y dorados y a la vez la yema pueda mojarse, que no queden ni demasiado crudos ni demasiado cocidos. Esta es una receta tan simple que siempre estará colgada en el recetario de tu mente.

Un consejo para retirarlos perfectos de la sartén es esperar a que la clara (parte blanca del huevo) se acomode bien y los bordes del huevo se cocinen.

Un consejo para retirarlos perfectos de la sartén es esperar a que la clara (parte blanca del huevo) se acomode bien y los bordes del huevo se cocinen.

Rinde: 1 comensal por huevo
Tiempo de cocción: 2 a 3 minutos

Ingredientes

  • 1 huevo de campo fresco
  • aceite de oliva o la que tengas
  • sal

Preparación

  1. En una sartén preferentemente de acero antiadherente, calentar la cantidad de aceite necesaria para cubrirla.
  2. Cuando el aceite esté bien caliente, añadir media cucharadita de agua antes de añadir el huevo, de modo de verificar que el aceite chisporrotee y se evapore en contacto con el agua, lo cual indica que la temperatura del aceite es la perfecta para cocinar el huevo.
  3. No demorar en colocar el huevo en la sartén, para evitar que el aceite se caliente demasiado y se quemen los bordes de la clara de huevo sin que se cocine completamente el resto.
  4. Romper la cáscara del huevo golpeándolo en la sartén y dejándolo caer suavemente sobre el aceite caliente. Bajar el fuego y cocinar unos minutos a fuego lento. También puede romperse el huevo en otro recipiente para quitar posibles restos de cáscara y verterlo luego en la sartén, haciéndolo de a un huevo por vez si hubiere varios.
  5. Cocinar el huevo no más de 3 minutos hasta lograr la consistencia deseada. es decir, que la clara esté bien firme y la yema se vea más o menos gruesa según tu preferencia. Para probar la consistencia puedes agitar suavemente la sartén, y por ende, verás cómo se sacude el huevo.
  6. Deslizando una espátula por debajo del huevo, retirarlo depositándolo directamente en el plato.
  7. Acompañarlo con otros alimentos preparados previamente para poder consumir el huevo en forma inmediata.
Otro detalle del huevo frito perfecto es que la yema se mantiene casi líquida y los bordes de la clara comienzan a estar un poco quemados o crujientes como si fuesen puntillas.

Otro detalle del huevo frito perfecto es que la yema se mantiene casi líquida y los bordes de la clara comienzan a estar un poco quemados o crujientes como si fuesen puntillas.

Trucos para principiantes

  1. Es importante la clase de huevo que se utilice (elegir los de granja) y la calidad del aceite, siempre el aceite de oliva será más sabroso que el de girasol u otros de inferior calidad.
  2. Sacar el huevo de la heladera una hora antes de cocinarlo para que no sea tan alto el contraste de temperaturas, evitando de esta forma que salpique al echarlo a la sartén.
  3. Calentar bien el aceite en la sartén antes de añadir el huevo y agregar la sal fuera de la sartén y no durante la cocción.
  4. Freír el huevo de un solo lado, sin darlo vuelta y dejando casi líquida la yema, cuidando que no queden demasiado crudos ni demasiado cocidos.
  5. Servirlo caliente y comer enseguida, sin dejar pasar los minutos ya que de lo contrario el huevo se volverá aceitoso.

Una buena idea es servir los huevos fritos con pan tostado o bruschetas, con arroz blanco, con tomates fritos, con papas fritas, con ensaladas, y aún puedes elegir tu salsa favorita para derramar más sabores en tu plato.