Coliflor al ajillo

El plato que vamos a preparar hoy es muy sencillo a la par que muy sano. Y es que elaborar una rica coliflor al ajillo no tiene secreto alguno, pues solamente tendremos que seguir tres pasos y en menos de media hora, lo tendremos listo para servir en la mesa. Además la coliflor es ideal para quienes están haciendo una dieta ya que este alimento no tiene ni grasas ni nada de calorías.

Las preparaciones de comida al ajillo son muy fáciles de hacer ya que tan solo se necesita ajo y aceite, y en el caso de hoy, le vamos a dar un toque final dentro del horno para que todos tus invitados puedan disfrutar de este alimento que tanto contenido en agua tiene y que además aporta fibra, una gran cantidad de vitaminas, sustancias antioxidantes y minerales como el calcio y el potasio.

Y es que aunque a este vegetal muchas personas lo evitan tanto porque puede llegar a causar un poco de hinchazón, por el fuerte olor que emite al ser cocinada o simplemente porque el sabor no gusta demasiada, ofrece muchísimos beneficios para la salud, por lo que cada día más son las recetas en las que aparece la coliflor. Y si estás embarazada, no olvides que es una excelente fuente de ácido fólico, un elemento indispensable durante la gestación, especialmente durante las primeras semanas, para el correcto desarrollo del feto.

Receta de coliflor

Ingredientes

  • 1 coliflor grande
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 8 dientes de ajo

Elaboración

Lo primero que hay que hacer para preparar este plato, es cocer la coliflor y para ello lo primero será cortarla en pequeños ramilletes y a continuación lavarla con agua perfectamente. Después se pone a cocer en una cacerola con agua abundante. En el momento en que empiece a hervir, se tapa la cacerola y se cocina durante doce minutos más o menos. Se escurre bien y se reserva.

El siguiente paso será pelar los dientes de ajo y cortarlos muy finamente. Después habrá que sofreírlos en una sartén a la que se habrá añadido un chorro abundante de aceite de oliva. Mientras se van haciendo, se pone la coliflor ya cocida en una fuente que sea apta para el horno, con cuidado de no amontonarlos y se añade una pizca de sal encima de este rico vegetal.

Se pone a calentar el horno a 180 grados centígrados. Mientras tanto hay que estar pendiente de los ajos y en el momento en que empiecen a tomar color, se retira la sartén del fuego y se riegan con ellos y el aceite en el que se han frito, los ramilletes de la coliflor. Seguidamente se mete en el horno la fuente con la coliflor en su interior.

Se hornea entre cinco y ocho minutos o hasta que se note que la coliflor empieza a tener un color ligeramente dorado. Se saca del horno y ya está preparada una sabrosa coliflor al ajillo para servir en la mesa. Se puede servir como primer plato, para complementar otros platos de verdura o para acompañar a cualquier otro plato de carne o de pescado.

Ten en cuenta que como este plato es bastante ligero pero muy nutritivo, puedes servirlo acompañado de un poquito de mayonesa para darle todavía más sabor.