Recetas de patatas a la riojana

Como bien indica su nombre, las patatas a la riojana es un plato típico de La Rioja. Este guiso modesto aunque con muchísimo sabor, si se saben combinar los adecuados ingredientes, se pueden presentar en cualquier ocasión, incluso hasta en importantes celebraciones. Y es que lo importante es que los ingredientes sean de mucha calidad y que cuezan el tiempo necesario. Si además te atreves a darle un toque personal, quedará delicioso.

Este tradicional plato de la gastronomía de España, se prepara con ingredientes muy simples y económicos, siendo los protagonistas las patatas y el chorizo. Es ideal para servir como plato único o incluso como tapa servido en pequeñas cazuelas que permiten disfrutar de todo su sabor, en pequeñas cantidades.

Sin ninguna duda lo que más sabor da a este plato es el chorizo, por lo que se recomienda que sea de buena calidad y que no esté demasiado curado, ya que si no quedará muy duro a la hora de comerlo. No puede faltar tampoco un buen sofrito y un rico pimiento choricero que le va a dar un regusto perfecto.

Patatas a la riojana

Ingredientes para seis raciones

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 250 gramos de chorizo
  • Sal
  • Pimentón dulce
  • Pimentón picante
  • 1 hoja de laurel
  • 1 kilo de patatas
  • 1 litro de caldo de pollo

Elaboración

Antes de comenzar tendremos que tener preparados todos los ingredientes. Para ello pela y pica la cebolla, el ajo, el pimiento rojo, las patatas en cubos y el chorizo en rodajas. Cuando todo esté listo se calienta el aceite en una sartén a fuego medio y se añade la cebolla, pochándola hasta que esté dorada y blanda.

A continuación se añade el ajo y cuando esté pochado se agrega el chorizo. Cuando comience a dorarse, se añade la sal, el pimentón picante y el dulce y el laurel para que se cocine todo durante un par de minutos. Seguidamente se añaden las patatas y se revuelven todos los ingredientes.

Echa el caldo de pollo y cocina a fuego lento durante unos veinte minutos o hasta que notes que las patatas están bien tiernas y el líquido esté reducido a la mitad. Prueba y rectifica de sal en caso de ser necesario. A la hora de servir hazlo en platos hondos con un poco de pan rústico. ¡A disfrutar!