Garbanzos con calabaza y judías verdes

Una de las legumbres que más gustan en cualquier casa son los garbanzos, además de ser un ingrediente que admite infinidad de combinaciones. Hoy vamos a prepararlos con unas judías verdes y calabaza, una mezcla de diferentes sabores que seguro no va a dejar indiferente a nadie que lo pruebe.

Por otra parte es un guiso muy ligero y rápido de preparar, ideal para esos días en los que apenas hay tiempo de meterse en la cocina ni ganas de complicarse. Por si fuera poco, es un plato que pueden comer incluso las personas que están a dieta, ya que solo vamos a prepararlo con unos garbanzos cocidos, unas ricas legumbres y sin nada de grasa.


Resulta un plato muy beneficioso para la salud ya que la calabaza es muy diurética y con un elevado contenido en fibra, al igual que los garbanzos que también contienen fibra dietética. Además estos últimos ayudan a reducir el colesterol malo y disminuyen los triglicéridos y la presión arterial, lo que significa que también ayudan a reducir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón y cerebrovasculares.

Por último las judías verdes también tienen una gran cantidad de fibras así como de minerales como por ejemplo calcio, potasio, magnesio e hierro. Sin ninguna duda, un plato de lo más completo y saludable.

Garbanzos con verduras

Ingredientes

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 400 gramos de calabaza
  • 200 gramos de judías verdes
  • 400 gramos de patatas
  • Una pizca de comino molido
  • Una pizca de pimentón de la Vera
  • Sal

Elaboración

Este plato vamos a comenzarlo a preparar pelando y troceando las patatas. A continuación se corta en trozos también la calabaza. En ambos casos es preferible hacerlo en pedazos preferiblemente grandes ya que durante la cocción se van a ir deshaciendo y si los cortas pequeños puede que cuando lo sirvas en el plato solo te encuentres con restos de estos ingredientes y no podrás disfrutar de ellos.

Por otra lado se ponen también a cocer las judías verdes y cuando estén listas se cuelan y se colocan en una cacerola honda junto con las patatas y la calabaza. Se cubren todos los ingredientes con bastante agua y se sazona con una pizca de sal.

Si se prefiere se puede sustituir la sal por unas pastillas de caldo de carne para darle un sabor único al plato.

Cuando lleven todos los ingredientes cinco minutos hirviendo, se añaden los garbanzos que habrán estado al menos doce aguas en remojo, el comino y el pimentón. Se deja hervir durante una hora aproximadamente, o hasta que los garbanzos estén tiernos y se rectifica de sal si es necesario.

Ya tienes preparado un rico plato de cuchara especial para los días más fresquitos del año y sin haber invertido demasiado tiempo, ya que puedes prepararlo en muy pocos minutos. Además podrás dejarlo listo el día anterior para que cuando llegues a casa solo tengas que calentarlo y sentarte a la mesa a comerlo ¿Te apetece? Pues, ¡buen apetito!