Croquetas de salmón

Hoy vamos a explicar como elaborar unas croquetas de salmón con una rica bechamel, un plato muy tradicional pero con un toque diferente gracias al pescado y al eneldo, ingredientes muy populares dentro de la cocina escandinava. En un principio las croquetas solían prepararse de manera habitual con los restos de otras comidas como por ejemplo pollo asado o cocido, pero hoy en día existen infinidad de posibilidades, pudiendo prepararse desde las tradicionales croquetas de jamón o de bacalao, hasta croquetas de gambas con setas, de queso con manzana y como no, las que en esta ocasión vamos a preparar: de salmón.

El origen de la croqueta tiene lugar en Francia cuando en el año 1817 un cocinero del rey Luis XIV las sirvió en un banquete. Hoy en día es una preparación muy popular que se sirve tanto como aperitivo, como acompañamiento o incluso como plato principal. Es más, el 16 de enero tiene lugar el “Día Internacional de la croqueta”.


Por otra parte el pescado es un alimento muy saludable rico en proteínas y aminoácidos esenciales que todo organismo necesita. Además cuenta con minerales tan importantes como hierro, calcio, zinc, yodo, potasio, fósforo y selenio, por lo que es imprescindible consumirlo al menos tres veces por semana.

Croquetas de salmón

Ingredientes para seis personas

  • 200 gramos de salmón fresco y limpio
  • 100 gramos de salmón ahumado
  • 750 ml de leche
  • 1 yema de huevo
  • 1 huevo batido
  • harina y pan rallado
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • eneldo picado
  • perejil

Elaboración

Comenzaremos troceando el salmón fresco libre de piel y de espinas y salpimentándolo. Se cocina de manera muy breve en una cacerola junto con un chorro de aceite. Se retira y se deja enfriar para después desmenuzarlo. Reserva.

Añade más aceite a la cacerola donde has preparado el salmón y agrega noventa gramos de harina para proceder a rehogarla ligeramente. Echa la leche muy poco a poco, una pizca de sal y prepara esta bechamel durante quince minutos. Añade el salmón fresco junto con el ahumado muy bien picado y mezcla. Pica finamente el eneldo, añádelo a la mezcla y rectifica de sal.

Retira del fuego la cacerola y agrega la yema del huevo. Mezcla todo bien y pasa el resultado a una fuente. Cubre con papel transparente y deja enfriar. Cuando esté totalmente fría corta en cuadrados la masa, pasa cada uno de ellos por harina, después por el huevo batido y a continuación por pan rallado. Fríe con abundante aceite en una sartén y cuando estén listas escurre las croquetas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

A la hora de servir colócalas en una fuente y decora con unas ramas de perejil. Te aconsejamos acompañar este plato, especialmente si lo vas a servir como único y principal, de una rica y fresca ensalada de escarola, tomate y cebolla, aliñada con un chorro de aceite de oliva y un chorro de limón. Ahora tan solo queda disfrutar de este simple aunque exquisito manjar.