Cuscús de pollo

Si hoy te apetece preparar un plato de estilo más exótico del que tienes acostumbrado a tus comensales, te proponemos que optes por el cuscús de pollo. Este plato de origen marroquí, admite numerosas variaciones, pero en cualquier caso es un plato muy sencillo de preparar y muy sabroso, que puedes aderezar con tus especias favoritas.

El cuscús es un plato muy popular en todo el norte de África a base de sémola de trigo, un cereal que ofrece numerosos beneficios para la salud, por eso es importante que lo incluyamos en nuestra dieta. Y es que de todos es conocido que se debe tomar a diario una dosis de hidratos de carbono que se encuentran en la pasta o en el arroz y por supuesto, también en el cuscús.

Pero es que además de ser una excelente fuente de hidratos de carbono, lo es de proteínas. Es más, en algunas zonas del continente africano, el cuscús es usado como alimento básico en sustitución de la miga del pan. Además tiene un elevado contenido en fibra, por lo que resulta ideal para acompañar numerosos platos.

Cuscús con pollo

Ingredientes para 4 personas

  • 250 gramos de pollo
  • 300 gramos de cuscús
  • 2 tomates
  • 1 cebolla mediana
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cuchara pequeña de pimienta negra
  • 1 cuchara de pimentón dulce
  • Perejil picado
  • 1 cuchara pequeña de comino
  • 2 vasos de agua
  • 2 cucharaditas de sal

Elaboración

Lo primero que hay que hacer es macerar el pollo, previamente deshuesado y troceado, en una fuente honda. Se salpimenta y se condimenta con una cuchara pequeña de aceite y de comino. Se deja reposar durante veinticinco minutos.

Mientras tanto se va lavando la verdura, se pelan las zanahorias y se cortan en trozos pequeños. Se hace lo mismo con las cebollas y los ajos, troceándolos muy finamente y muy picados.

En una cacerola pequeña se pone agua y se meten los tomates de tal manera que queden cubiertos. Se pone a fuego lento y transcurridos unos minutos se sacan y se dejan enfriar para quitarles la piel. Se trocean y trituran y se reserva la pulpa.

En una cazuela con aceite se echa el pollo macerado y se deja sofreir hasta que adquiera un tono dorado. Se reserva mientras se va haciendo el cuscús. Para ello se echa en una cazuela un vaso de agua, una cuchara de comino, un chorro de aceite y una pizca de sal. Cuando comience a hervir se echan los granos de cuscús, se aparta la cacerola del fuego y se deja que se hinchen durante cinco minutos.

Cuando estén listos se escurren y se mezclan con el pollo y la verdura. Se deja reposar durante un rato y se sirve adornado con una rama de perejil. ¡Buen provecho!