Tortas fritas

La torta frita es un plato muy popular tanto en la gastronomía de Uruguay como en la de Argentina. Muy parecida a el picarón o la sopapilla, la diferencia con las anteriores recetas es la forma achatada y redondeada que tienen las tortas. Aunque su masa es prácticamente igual a la del pan común, también hay ciertas variantes en las que tanto la masa como su sabor es muy similar a la de los buñuelos.

Es costumbre consumirlas los días de lluvia en especial, ya que según cuenta la historia, parece ser que los gauchos antiguamente utilizaban el agua de la lluvia para preparar su masa, de ahí que sea casi un ritual elaborarlas cuando llueve, y consumirlas acompañadas de un riquísimo mate.


De origen germano, este plato puede considerarse un dulce a pesar de que a la masa se le añada una pizca de sal. Otras preparaciones añaden dentro de la masa un poco de dulce de membrillo antes de freírlas y hay quienes optan por untarlas con dulce de leche una vez estén listas.

Tortas fritas

En este caso vamos a hacer unas tortas típicas y de muy rápida y fácil preparación, que seguro van a encantar a todos en tu casa. ¡Toma nota!

Ingredientes

  • 1 taza mediana de harina leudante
  • 1/2 kilo de harina común
  • 1/4 taza de aceite
  • Agua tibia
  • 1 cuchara pequeña de sla
  • 1 cuchara de azúcar
  • Aceite para freir

Elaboración

En un bol amasa la harina leudante con la harina común, el azúcar, la sal, el agua tibia y el aceite. Cuando hayas terminado este paso, deja que la masa repose durante media hora como mínimo, hasta que aumente su volumen.

El secreto para que la torta frita salga riquísima, se encuentra en el amasado, por eso, tómate tu tiempo para conseguir que quede perfecta.

Cuando hayan transcurrido los minutos indicados, se coge la masa y se estira para ir haciendo círculos con ella, del tamaño que prefieras que tengan tus tortas. A continuación fríe los discos de esta masa en aceite bien caliente o si lo prefieres, en un poco de grasa vacuna que tiene que estar ya derretida en el momento de añadirla.

Cuando la masa hay adquirido por los dos lados un color amarillo, se deben sacar y escurrir. Si os gustan bien dulces, puedes pasarlas por azúcar. Tomándolas bien calientes para sentir mejor su sabor y servidas con un poco de mate dulce, consigues un manjar difícil de igualar.