Torrijas españolas

Las torrijas son un dulce muy famoso dentro de la gastronomía de España, especialmente durante la época de la Semana Santa en la que pueden encontrarse en cualquier restaurante y pastelería, y donde por supuesto, se preparan prácticamente en todos los hogares.

Este postre típico de esta temporada por excelencia, es muy parecido a las tostadas francesas. Creado por las monjas durante el siglo XV, se cuenta que este plato se asemeja a la carne asada en apariencia y que se creó al estar dicho alimento prohibido consumir durante este período  por parte de los católicos.

Hoy vamos a aprender a preparar este sencillo plato a la par que económico, ya que tan solo vas a necesitar un poco de pan duro, de leche y unos huevos. En cualquier caso, siempre vas a poder añadirle mucho más sabor agregando otro tipo de ingredientes como canela, azúcar o miel por ejemplo.

Torrijas

Ingredientes para 4 personas

  • 1 barra de pan duro del día anterior
  • 1 litro de leche
  • 3 huevos
  • 1 rama de canela
  • La cáscara de un limón
  • Azúcar
  • Canela en polvo
  • Aceite de oliva

Elaboración

Corta el pan guardado desde el día anterior en rodajas de unos dos centímetros de espesor aproximadamente y resérvalas en una bandeja. Mientras tanto calienta en una cacerola la leche con la rama de canela, la cáscara de limón y cuatro cucharas de azúcar. Remueve un poco y cuando comience a hervir la leche, retira del fuego el cazo y quita la piel del limón y la rama de canela.

Echa el resultado sobre el pan intentando que absorba la máxima leche posible para que quede bien empapado de la misma. Mientras esto sucede, bate los huevos en un bol y calienta en una sartén el aceite. A continuación pasa el pan por el huevo y ve friendo cada rebanada en la sartén hasta que se queden bien doradas.

Según se vayan haciendo las torrijas, se van retirando y colocando sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Cuando estén listas, espolvorea un poco de canela en polvo y de azúcar sobre las mismas y sirve frías o calientes, como prefieras. Si lo quieres hacer de la primera manera, dejálas enfriar a temperatura ambiente y después mételas en el frigorífico un buen rato. Puedes añadirles cualquier otro ingrediente que te guste como por ejemplo un chorro pequeño de algún licor. ¡La decisión es tuya!