Salmorejo

El salmorejo es un plato típico de Andalucía y de origen muy humilde, que se fue popularizando a mediados del siglo XX de manera lenta, pero convincente. Esta receta refrescante y ligera, es quizás junto con el gazpacho, una de las más consumidas especialmente en las épocas del año de más calor.

Esta crema que normalmente se sirve como primer plato, aunque a veces también como salsa o acompañamiento de otros ingredientes, se prepara en muy poco tiempo, apenas quince minutos, por lo que no te va a entretener demasiado en la cocina y tendrás rápidamente listo un plato muy sano y nutritivo que seguro va a gustar a todo el mundo, además de resultar bastante económico gracias a los ingredientes que se utilizan para prepararlo.

Sus beneficios son múltiples ya que gracias a los ácidos grasos que tiene el aceite así como el efecto vasodilatador propio del ajo, fortalece la salud de nuestro corazón. Por otra parte al ser muy bajo en calorías, es perfecto para mantener los kilos de más a raya, aparte de ayudar en la reposición de líquidos y nutrientes como el potasio o el sodio. No lo pienses más y prepáralo hoy mismo. ¡No te vas a arrepentir!

Salmorejo

Ingredientes

  • 1 kilo de tomates
  • 1 huevo cocido
  • 100 gramos de jamón serrano cortado en tacos pequeños
  • 1 diente de ajo
  • Un trozo de pan duro
  • Vinagre de Jerez
  • Aceite de oliva
  • Sal

Elaboración

Mezcla en un bol el pan duro que habrás desmenuzado previamente, los tomates cortados en trozos, el diente de ajo pelado y bien picado, cinco cucharas de aceite de oliva, dos de vinagre y un poco de sal. Remueve todo muy bien para que se empape perfectamente el pan y después pasa todos los ingredientes por la batidora.

Cuando vayas a comerlo hay que tener el cuenta que el resultado tiene que ser una mezcla sin grumos y muy fina, para ello después de batir todos los ingredientes, pásalos por el chino para retirar cualquier resto por ejemplo, de piel de tomate. Sirve con unos trozos de huevo cocido desmenuzados por encima y con unos tacos de jamón serrano.

Eso sí, si lo quieres tomar bien fresquito, sobretodo en épocas de más calor, mételo en el frigorífico una media hora antes de consumir pero siempre antes de añadirle los dos últimos ingredientes que hemos comentado. Después lo sacas y se los añades antes de servirlo.