Rollitos de jamón y queso

Esta receta es perfecta para realizar una cena ligera o como entrada de cualquier comida del día. Además es un recurso excelente para fiestas de cumpleaños o cualquier otro tipo de celebración, entre otras cosas, porque la puedes preparar con tiempo y conservarla en la nevera. Otra buena idea es que los más pequeños de la casa se lleven uno de estos rollitos al colegio para comer durante el recreo y que se convertirá sin duda, en una opción de lo más saludable.

Hoy vamos a utilizar lonchas de jamón York para preparar esta receta, pero si lo deseas puedes usar pavo, pechuga de pollo o unas lonchas de salmón ahumado. El relleno también puede variar. En este caso se va a usar queso, pero puedes utilizar trozos de tomates tipo cherry, cebollitas de verdura o cualquier otro ingrediente que se te ocurra y te apetezca.


Como puedes comprobar, los alimentos utilizados son bastante económicos por lo que no supondrá ningún esfuerzo extra la preparación de esta receta. Puedes también cortarlos en trozos para que resulten mucho más fáciles de comer, especialmente para los niños o para las personas mayores, y por ende, como lleva jamón y queso, que son dos alimentos proteicos y los azúcares aportados son muy pocos, resulta un plato de lo más saludable.

Rollitos de jamón York y queso

Ingredientes

  • 200 gramos de jamón de York en lonchas
  • 250 gramos de queso crema por ejemplo, tipo Philadephia ligero
  • 5 pimientos de piquillo asados en trocitos
  • 3 pepinillos en vinagre
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta blanca
  • Cebollino picado para decorar

Elaboración

En una fuente honda se añade el aceite de oliva, el queso crema, la pimienta, la sal y la cuchara del zumo de limón. Por otro lado corta los pepinillos en vinagre y los pimientos de piquillo en trozos pequeños. Mezcla estos ingredientes con el queso en crema.

En una superficie lisa y bien limpia, coloca todas las lonchas de jamón de York bien abiertas y pon una cuchara del relleno preparado anteriormente en el centro de la misma. Enrolla la loncha hasta que formes un rollito lo más perfecto posible. Si te resulta más fácil puedes incluso usar un palillo para sujetarlo y que no se abra ni durante la preparación ni a la hora de comerlo. Añade un poco de cebollino picado en los dos extremos del rollo y ¡a comer!