Receta de pastafrola

La pastafrola es una tarta artesanal muy popular en la cocina argentina y uruguaya, que normalmente se compone de una masa que se cubre con dulce de membrillo, aunque son muchas las personas que también suelen usar otros rellenos como por ejemplo dulce de batata, de guayaba o de leche, siendo habitual adornarla con finas tiras hechas con la misma masa en forma de rombo.

Pasta frola es una palabra que proviene del italiano y que hace mención al tipo de pasta utilizada en la elaboración de la crostata, un típico dulce italiano del que deriva el primero, y que ha llegado a transformarse en una torta clásica preparada con ingredientes muy económicos y que todo el mundo tenemos en nuestro hogar.

                                                                 Pastafrola

Este clásico postre es perfecto para esos días del año más fríos y suele tomarse a la hora de la merienda junto con un rico mate o un té, aunque por supuesto, cualquier hora es buena para degustarlo. Sorprende a tus amigos y a tu familia con esta rápida, fácil y riquísima receta. ¡Apunta!

Ingredientes

Para hacer la masa

  • 2 tazas de harina
  • 1/2 taza de azúcar
  • 2 cucharas pequeñas de polvo para hornear
  • sal 1/2 taza de manteca
  • 2 huevos
  • 1 cuchara pequeña de vainilla
  • 1 cuchara de agua
  • 1 yema de huevo (para pintar)

Para el relleno

  • 400 gramos de dulce de membrillo
  • 2 cucharas de vino dulce o de agua

Elaboración

En una fuente honda se echa el azúcar, la harina, un poco de sal y la manteca fría, que tenemos que deshacer sin tocarla con las manos en ningún momento, para que no aumente la temperatura de la masa, hasta conseguir una textura parecida a la de la harina de maíz. Para ello se pueden utilizar dos cuchillos. A continuación se añaden los huevos batidos ligeramente, el agua y la esencia de vainilla para obtener una masa lo más suave posible.

En un molde para pastel de unos 25 centímetros aproximadamente de diámetro, se extienden 3/4 partes de la masa, tanto en el fondo como en los laterales del mismo, eso sí, previamente enharinado y enmantecado.

Se cubre con el relleno del dulce de membrillo. Para prepararlo hay que calentar el dulce de membrillo cortado en trozos, con el agua o el vino en una cacerola y remover hasta que se mezclen ambos ingredientes. Una vez conseguido, se retira del fuego y se deja enfriar.

Con la masa que ha sobrado se hacen tiras finas y se colocan encima del relleno, cruzándolas entre ellas para conseguir el típico enrejado. Se doblan los bordes hacia adentro y se pinta con la yema del huevo para que tenga brillo. Se cocina en el horno durante media hora a 190º C y ya tenemos lista esta sabrosa tarta casera.