Pay de queso

Uno de los postres más populares del mundo es el pay de queso o pastel de queso, e incluso uno de los más antiguos. La primera mención que se hace de este dulce data del año 776 a. C. aunque la receta no se hace famosa hasta la celebración de los Juegos Olímpicos Griegos. Su nombre, por supuesto, hace referencia al maravilloso sabor a queso cremoso que tiene esta tarta.


Elaborado a base de requesón o de diversos tipos de queso, como su propio nombre indica, este pastel admite numerosas variaciones. De hecho es habitual encontrarse en esta especie de tarta, con ingredientes como fresas, arándanos, naranjas, etc., así como ciertos saborizantes como por ejemplo chocolate o mermelada.

Pay de queso

Hoy vamos a preparar un sencillo aunque riquísimo pastel de queso con el que todos los paladares a los que se les ofrezcas este plato, van a quedar más que satisfechos. Además esta receta es muy barata, ya que solo vas a necesitar un poco de queso crema, huevos, galletas y leche condensada. ¿Preparados?

Ingredientes

  • 100 gramos de queso tipo crema
  • 4 huevos
  • 400 gramos aproximadamente de leche condensada
  • 1 paquete de galletas tipo María
  • 90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente

Elaboración

Calcula que el tiempo que vas a tardar en realizar este pastel es aproximadamente de 3 horas y 15 minutos repartidos en 15 minutos para su preparación, 1 hora de cocción y 2 horas en el frigorífico.

Lo primero que hay que hacer es precalentar el horno a 180º C. Mientras tanto ves mezclando las galletas (tipo María) bien machacadas, junto con la mantequilla hasta que consigas una pasta ben homogénea. Con la misma, ponte a untar tanto las paredes como el fondo de un molde especial para tartas.

En una licuadora introduce los huevos, el queso crema y la leche condensada. Echa el resultado sobre la base de las galletas e introduce el molde en el horno hasta que compruebes que la superficie del pastel está dorada, algo que tardará aproximadamente una hora en suceder desde el momento en que lo hayas puesto a hornear.

Para asegurarte de que el pastel está en su punto, introduce un palillo en el centro del mismo, y si sale limpio, es que está a punto.

Saca del horno y deja enfriar completamente antes de meterle en el frigorífico durante dos horas como mínimo. Transcurrido este tiempo, estará listo para servirlo y degustarlo. ¡Bon apetit!