Mermelada de pomelo rosado

La mermelada es una conserva de fruta cocida en azúcar. Cuenta una leyenda sobre el origen poco probable de la palabra mermelada. Se dice que encontrándose enferma María Estuardo, su séquito francés habría dicho Marie est malade (María está enferma), mientras su médico le daba naranjas con miel para aliviarla. La frase francesa se habría deformado en marmalade. No existen pruebas documentales ni referencias que apoyen esta hipótesis, pero la sabiduría popular ha dejado sus huellas de generación en generación.

Lo cierto es que, más allá del origen del nombre, las mermeladas en la actualidad son exquisitas. Son ideales tanto para disfrutar de un buen desayuno, sobre todo acompañando un buen pan francés o unas tostadas, como para tenerlas reservadas para elaborar deliciosos postres y otras preparaciones dulces de repostería. No pierdas esta oportunidad de conocer su sabor.

Al árbol del pomelo se le llama pomelero o toronjo

Al árbol del pomelo se le llama pomelero o toronjo

 Tiempo de elaboración: 2.30 horas + tiempo de reposo

Ingredientes para 2 kg de mermelada de pomelo rosado

  • 2 kg de pomelos rosados.
  • 2 limones.
  • 1,5 kg de azúcar

Procedimiento

  1. Limpiar, pelar y cortar  los pomelos en trozos o en rodajas con piel si nos gusta su textura en la mermelada.
  2. Colocar los trozos o rodajas en un bowl grande y cubrir con agua fría.
  3. Dejar  macerar 12 horas.
  4. Cumplido ese tiempo, volcar en una olla grande la fruta.
  5. Cocinar 30 minutos a fuego alto removiendo con espátula ligeramente.
  6. Dejar marinar nuevamente la mezcla 12 horas más.
  7. Escurrir la fruta, pesarla, y calcular el mismo peso en azúcar.
  8. Volcar en la olla nuevamente la fruta y el azúcar y agregar el jugo de 2 limones.
  9. Cocinar todo una hora y cuarto.
  10. Rellenar en caliente los frascos de cristal bien limpios.
  11. Cerrarlos bien y colocarlos durante unas horas boca abajo.
  12. Esterilizarlos en baño maría durante 20 minutos, totalmente cubiertos por el agua.

Consejitos

  • Los envases tienen que estar muy limpios, para ello hervir frascos y tapas unos minutos a partir de que el agua empiece la ebullición para esterilizarlos. Dejarlos escurrir y secar bien.
  • Es mejor usar los frascos el día que los hemos esterilizado para llenarlos y hacer la pasteurización (baño María) así nos aseguramos que no se contaminarán.
  • La higiene de los botes, los alimentos a cocinar y las manos, es importantísima, ya que las bacterias, hongos y gérmenes son el peor enemigo de los envasados.
  • juli

    Riquisimo!!