Mejillones al vapor

Si existe un plato marinero por excelencia, ese es el de los mejillones al vapor. El secreto de esta riquísima receta se encuentra en cocerlos con vino blanco hasta que estén abiertos. Una vez conseguido el objetivo, los vamos a servir con un sofrito de tomate al que añadiremos un toque picante. El resultado sin duda, espectacular y muy sabroso.

Y es que se si piensas que unos buenísimos mejillones al vapor sólo puedes comerlos en un restaurante de lujo, es que todavía no has probado esta receta. En apenas veinte minutos vas a tener en un mesa unos deliciosos mejillones al vapor que puedes servir bien como aperitivo o bien como una comida ligera.

Su fácil cocción, las combinaciones infinitas de sabores que pueden hacerse con los mejillones y la exquisita salsa con que vamos a acompañarlos en esta ocasión, van a hacer que tus comensales estén deseando volver a tu casa para que les prepares de nuevo esta receta. ¡Toma nota de ella!

Mejillones al vapor

Ingredientes

  • 2 kilos de mejillones frescos limpios y desbarbados
  • 2 ramas de apio
  • 1/2 cebolla picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 taza de vino blanco
  • 2 pimientas de cayena
  • tomate frito
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto

Elaboración

Este sencillo y sabroso plato se prepara en muy poco tiempo y para comenzar lo que tienes que hacer es pelar la cebolla y cortarla en finas rodajas. En una sartén con un poco de aceite de oliva, se rehoga la cebolla junto con los ajos cortados en finas láminas, hasta que comiencen a dorarse. En ese momento añade las pimientas de cayena bien picadas y un par de cucharadas de tomate frito para que cueza todo durante cinco minutos aproximadamente.

Por otra parte lava muy bien los mejillones quitándolos todas las barbas y colócalos en una cacerola al fuego junto con el vino blanco y una pizca de sal. Tápala y cuece los mejillones hasta que todos estén bien abiertos. Cuela el jugo resultante y reserva los mejillones en una fuente.

Si algún mejillón tarda demasiado en abrirse, deséchalo.

Echa el sofrito del tomate encima de los mejillones añadiendo un poco del jugo de la cocción y calienta durante cinco minutos. Transcurrido este tiempo estarán listos para degustar. ¡Bon apetit!