Manzanas asadas

Las manzanas asadas es un postre clásico, delicioso y sencillo de preparar, que a casi todo el mundo le recuerda a su infancia, quizás por ese olor tan dulzón y característico que desprenden. Es ideal para los meses más fríos del año ya que disfrutar de esta fruta en su manera más dulce, resulta de lo más reconfortante.

Se dice que comer una manzana al día aleja de la consulta del doctor, pero si encima están cocinadas, es otro placer diferente. La receta de hoy es perfecta para disfrutar de uno de los postres más digestivos y saludables que existen y que se puede vestir incluso de lujo, dependiendo de la ocasión en la que la sirvamos. Por ejemplo, en una cena de fiesta se pueden servir como guarnición de cualquier tipo de carne o acompañarlas a la hora del postre de un poco de nata y la presentación, además de su increíble sabor, sorprenderá a todos los invitados.


Sobre la variedad de manzana más adecuada para asar, se dice que la perfecta es la reineta, aunque son muchas las personas que también se decantan por las tipo Fuji, ya que son muy dulces, pero a la ver firmes y crujientes, con una piel muy fina y que aguantan la cocción perfectamente durante más tiempo.

Manzanas asadas

Ingredientes

  • 4 manzanas
  • 4 cucharadas pequeñas de azúcar moreno
  • 2 cucharadas también pequeñas de canela
  • 4 cucharas de vino dulce
  • Azúcar

Elaboración

Comienza lavando perfectamente las manzanas y con la ayuda de un cuchillo bien afilado o de un descorazonador, retira el corazón de las mismas y las semillas, dejando solamente la base que se va a rellenar a continuación.

Precalienta el horno a 200 grados centígrados. Forra con papel de hornear una bandeja de horno y coloca encima las manzanas, dejando algo de separación entre ellas. Mientras tanto en un bol mezcla el vino, el azúcar moreno y la canela y rellena con ello los huecos de las manzanas.

El alcohol que contiene el vino se va a evaporar durante la cocción, por lo que no tienes que preocuparte por el sabor, aunque si lo prefieres puedes utilizar otro tipo de licor como el ron o el brandy.

Hornea a 200 grados durante 25 minutos y cuando queden los últimos cinco, abre el horno y espolvorea las manzanas con un poco de azúcar. De esta manera conseguirás que se caramelice la parte de arriba. Transcurrido el tiempo saca la bandeja, deja que se enfríen un poco las manzanas y ¡a disfrutar de este riquísimo postre!