¿Cómo preparar un buen mate argentino?

Entre los argentinos, el mate es una costumbre heredada de generación en generación. Es una ceremonia infaltable, un motivo obligado para reunirnos entre amigos, para integrarnos en una linda ronda cargada de diálogo y comunicación. El argentino promedio consume 7 kilos de yerba por año, lo que equivale a 100 litros de mate cebado, mucho más que cualquier otra bebida.

Tomar mate, la gran excusa para convocar y compartir una charla agradable, es uno de los hábitos más saludables de esta costumbre que tiene su origen en los indios guaraníes, y se extiende a lo largo y a lo ancho de todo el territorio de este país. Compañero fiel en las mañanas y las tardes de la mayoría de los argentinos, es un apoyo invalorable para estudiantes en sus días y noches de arduo estudio. Acompañando a trabajadores y a solitarios, el mate invita al encuentro.

El mate, una gran costumbre de los argentinos

El mate, una gran costumbre de los argentinos.

Beneficios que brinda el mate

Si bien casi todos los argentinos toman mate, son pocos los que conocen sus beneficios. La yerba contiene vitaminas, minerales y aminoácidos; es un excelente estimulante del sistema nervioso central y tónico muscular. Es antioxidante, más que el té verde y el vino tinto. Ayuda a combatir el colesterol y estimula el aparato digestivo y la eliminación de líquidos, además de regular la presión arterial. Por otra parte, mejora el ánimo, es energizante y predispone a la acción.

Para que no se lave la yerba, no hay que dejar hervir el agua.

Para que no se lave la yerba, no hay que dejar hervir el agua.

Utensilios

  • Mate  (puede ser de calabaza, de madera, de cerámica, de vidrio o cualquier otro material)
  • Bombilla
  • Pava o termo

Ingredientes

  • Yerba mate (la cantidad depende del tamaño del mate)
  • Agua caliente
  • Azúcar (es opcional)

Preparación del mate

  1. Llenar una pava de agua y calentarla al fuego retirándola antes de que entre en ebullición (es importante no dejarla hervir).
  2. Es preferible volcar el agua caliente en un termo para que no pierda la temperatura.
  3. Llenar con yerba las 3/4 parte del mate.
  4. Con la mano tapar el mate e invertirlo (boca abajo) golpeando suavemente su base para que el polvillo de la yerba quede en la superficie.
  5. Antes de introducir la bombilla en el mate mojarla e impregnarla de azúcar para evitar que se tapone de yerba.
  6. Inclinando levemente el mate (45 grados), colocar en su centro la bombilla lo más profundamente posible.
  7. Verter el agua suavemente sobre el costado de la bombilla hasta que la superficie se llene de espuma.
  8. El agua será absorbida por la yerba y bajará su nivel, por lo cual agregaremos más agua hasta llegar nuevamente al tope.
Dulces o amargos, los mates siempre son buenos compañeros en todo  momento.

Infaltable en toda reunión, tiene un poder de convocatoria irreemplazable para compartir con amigos.

Ronda de mates

Si lo compartimos en una reunión de amigos, el primer mate lo toma el cebador, ya que es un poco fuerte y suele no ser tan agradable. Luego se vuelve a cebar el próximo mate y se convida a los presentes por orden, en sentido de las agujas del reloj, siguiendo la ronda.

Lenguaje y códigos materos

Cuando un invitado nos devuelve el mate diciendo “gracias” significa que ya está satisfecho y que no quiere más mates, expresando a la vez con el gracias su reconocimiento hacia el cebador. Es una descortesía decir “no quiero más”, y también lo es agradecer antes de tiempo. Sólo hay que decir gracias cuando ya no queremos seguir mateando.

Arreglos del mate.

Luego de cebar varios mates suele suceder que la yerba se lava, es decir que los palillos de yerba flotan en la superficie, ya sin espuma. Ese es el momento en el que hay que hay que desechar (con la misma bombilla) una parte de la yerba mojada y reemplazarla por yerba nueva. No hace falta vaciar todo el mate, sino extraer la bombilla con un poco de la yerba usada es suficiente.

Consejos prácticos

  • Si bien el verdadero mate es amargo, hay muchas personas que suavizan el sabor de la yerba con azúcar. Simplemente agregando una cucharadita de azúcar en la superficie, sobre la yerba, al lado de la bombilla. Si estás invitado a una mateada, el mate suele ser dulce o amargo según el gusto del dueño de casa, o bien de la mayoría de los integrantes de la ronda.
  • El mate debe tomarse enseguida, no tardar mucho ni dejarlo enfriar demasiado, y se debe tomar toda el agua hasta que se escuche el sonido que señala que el mate ya está vacío.
  • Es común que la bombilla se tape con el polvillo de la yerba. en ese caso puede extraerse del mate para lavarla bajo el agua de la canilla y luego volver a introducirla aspirando para ver si se destapó.
  • El sabor del mate puede saborizarse cambiando un poco el gusto de la yerba, colocando en el fondo unas cascaritas de naranja, limón o pomelo (secadas previamente al sol) o bien unas hojitas de melisa, cedrón o menta.
  • Si vamos a utilizar un mate tradicional de calabaza, es necesario curarlo antes de utilizarlo. Para ello, llenarlo con yerba y  humedecer con agua tibia. Dejarlo 2 0 3 días y luego vaciarlo raspando las adherencias.