Cocinar con garbanzos: hummus o puré árabe

El hummus es una pasta de garbanzos con jugo de limón, una especie de crema que puede llevar otros ingredientes según la cultura del lugar. Es un plato muy popular en Oriente, Grecia, Líbano, Palestina, Turquía, Siria…pero su origen pareciera ser en el antiguo Egipto donde era servido sobre trozos de pan.

Untar el pan o los bastoncitos de zanahoria con hummus como si fuera un paté es su modo más usual de consumo.

Untar el pan o los bastoncitos de zanahoria con hummus como si fuera un paté es su modo más usual de consumo.

¿Qué significa hummus?

En árabe hummus significa simplemente garbanzo.

La receta básica es una mezcla de garbanzos cocidos con ajo, jugo de limón y aceite de oliva. Se logra un puré de fina consistencia que se condimenta con sal y especias. Su textura permite que se prepare de diversas maneras según las costumbres de cada país, pero generalmente se lo sirve extendido en un plato acompañado de porciones de pan para mojar, verduras y hortalizas. Algunos le agregan remolacha para darle color y sabor diferente.

Es muy fácil de preparar y puede ser útil para picar algo antes de comer cuando recibes visitas inesperadas y no tienes otra cosa para entretenerlos mientras preparas el menú.

Rinde: 6 porciones

Ingredientes

  • 400 gr de garbanzos cocidos (2 vasos)
  • 1 diente de ajo
  • sal
  • jugo de limón
  • comino molido
  • pimentón dulce
  • perejil
  • aceite de oliva
  • medio vaso de agua

Preparación

  1. Enjuagar los garbanzos bajo el agua fría de la canilla y volcarlos en la batidora.
  2. Añadir el ajo, la sal, el comino y el jugo de limón.
  3. Batir y añadir agua poco a poco sin excederse para que se forme una mezcla cremosa, con consistencia.
  4. Echar un chorrito de aceite de oliva y espolvorear perejil picado y pimentón para decorar.

 

Consejos para cocinar los garbanzos

Si no quieres usar los garbanzos que se compran en latas de conserva, puedes cocinarlos en casa dejándolos la noche antes en remojo por 12 horas. Enjuagarlos y pasarlos a una cacerola con agua hirviendo hasta que estén bien tiernos. Dejarlos al fuego con una hoja de laurel y un trozo de cebolla para saborizarlos.