Coca de recapte

Uno de los platos más populares de Cataluña es sin duda, la coca de recapte. Este plato típico de ciudades catalanas como Lleida o Tarragona, tiene un origen incierto pero desde luego, un sabor exquisito. Aprende los pasos para prepararla en tu casa y disfrutar de este riquísimo plato.

El nombre de esta coca proviene de la cuando se pasaba casa por casa para recoger lo que se denominaba el recapte, es decir, lo que cada familia podía aportar de ingredientes que tuvieran en sus hogares. Después con todos ellos el panadero preparaba las cocas en el horno y se repartían después por todas las casas.


Aunque no se sabe muy bien de dónde procede esta receta, parece ser que proviene de la ilerda de Roma, entre otras cosas por su gran parecido con la pizza de Italia. Otros la relacionan con los árabes puesto que el asentamiento de los mismos coincida con esta zona geográfica.

Esta receta es muy barata además de muy sencilla de elaborar, sin olvidarse de que cuenta con un sabor estupendo y que es muy saludable. Se trata de una especia de masa parecida a la pizza que se recubre con escalivada, otro de los platos más típicos de Cataluña que se elabora con distintas verduras. Descubre a continuación cómo preparar en tu propia casa una excelente coca de recapte.

Ingredientes

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 30 gramos de levadura fresca de panadería
  • 5 gramos de sal
  • 200 ml. de agua
  • 200 ml. de aceite de oliva
  • 60 ml. de escalivada
  • 12 sardinas frescas pequeñas
  • Perejil fresco

Elaboración de la coca de recapte

Partimos de la base de que tenemos la escalivada ya preparada y a partir de ese momento empezaremos a preparar la masa. Para ello hay que pone en el agua la levadura y esperar un par de minutos hasta que se deshaga por completo.

A continuación en un recipiente bien hondo, se mezclan todos los ingredientes excepto el aceite. Se deja reposar durante 3 horas tapado con un trapo bien limpio. En el momento en que la masa aumente el doble de su volumen originario, habrá que trabajarla durante dos minutos añadiendo el aceite de oliva. En el momento en que se haya conseguir una masa homogénea, se deja reposar media hora más.

Transcurrido este tiempo, se divide en cuatro partes iguales la masa y se le da la forma que se desee. Se coloca en una bandeja de horno encima de papel sulfurizado y se mete en el mismo a 180ºC para que cueza durante veinte minutos, o hasta que la masa se cueza correctamente.

Cuando esté lista se saca del horno y se coloca por encima la escalivada y las sardinas. Se riega con un poco de aceite de oliva todo y se espolvorea con perejil fresco bien picado. Puede comerse bien recién sacada del horno o bien fría, o incluso de un día para otro. Si la acompañas de una ensalada, tendrás una comida o una cena ideal. ¡Buen provecho!