Claves para un bizcochuelo perfecto

El bizcochuelo, llamado biscocho en España, es un tipo de masa base utilizada en repostería para elaborar pasteles, tartas y tortas esponjosas. Es el punto de partida para preparar tortas con diferentes rellenos y decorados que nos acompañan en cada cumpleaños y para esos momentos en que necesitamos una receta clásica, rica, básica e infalible.

Esponjoso y húmedo, el bizcochuelo es el punto de partida en repostería para preparar mútiples tortas y postres.

Esponjoso y húmedo, el bizcochuelo es el punto de partida en repostería para preparar mútiples tortas y postres.

Ingredientes básicos

  • Siempre se parte de la base de harina, huevos y azúcar en las siguientes proporciones: por cada huevo lleva 30 gr de azúcar y 30 gr de harina. La cantidad de huevos depende del tamaño del molde elegido considerando que un molde de 20 cm necesita 5 huevos y uno de 30 cm requiere 8.
  • Puede saborizarse con la esencia del sabor que se desee.

¿Cuánto batir?

El batido es un punto clave en el éxito del bizcochuelo. Primero se baten los huevos con el azúcar hasta lograr una crema suave, que duplica su volumen, llamada punto cinta o letra, que se logra batiendo de 10 a 15 minutos. De a poco incorporar la harina con movimientos suaves y envolventes con una cuchara de madera o espátula bien grande.

Temperatura para el horno

El horno no debe estar muy caliente, para que no se queme. Ni muy suave, para que no se seque. El horno debe precalentarse a temperatura moderada de 180°, y no abrirse durante los primeros 30 o 40 minutos para que no se hunda.

¿Cuándo estará listo el bizcochuelo?

Cuando al introducir un palito de brocchete o un cuchillo éste salga limpio, o al tocar con el dedo el centro del bizcochuelo éste vuelva a su punto de partida y no quede hundido. Una vez que esté listo retirar del horno para que no se sobrecocine y dejar enfriar 15 minutos antes de desmoldar. Recién ahí podrá cortarse en capas para rellenar y decorar sin que se desarme o desmorone.

Consejos importantes

  • Los huevos deben utilizarse a temperatura ambiente para que leven mejor.
  • El molde siempre tiene que estar enmantecado y enharinado, o bien cubierto de papel manteca para desmoldar sin destrozar el bizcochuelo.
  • No olvidarse de precalentar el horno y mantener la temperatura durante la cocción, ya que los cambios harán que se seque mucho o se pase la cocción.

Podemos decorar y preparar el relleno para nuestro bizcochuelo o bien servirlo así acompañando unos ricos mates o un buen café en el desayuno.